domingo, 10 de mayo de 2015

Spaced [Guión: Simon Pegg & Jessica Hynes; Dirección: Edgar Wright][1999-2001]

Puede que suene muy exagerado decir que ésta serie es lo más grande que ha parido la televisión moderna y, por eso mismo, no lo voy a decir. Pero si que me da la real gana de comentar que, en muy contadas ocasiones, he logrado un vínculo tan grande y cariñoso con unos "simples" personajes de ficción. Y en más de una ocasión se me ha venido a la cabeza que esta historia es el reverso ácido de unos locos londinenses a esa estupidez para pijos, que tanto éxito tuvo en su momento, llamada Friends.
El breve argumento es el siguiente: Tim Bisley (Simon Pegg, escritor de la serie y autor de la película sobre zombies más desternillante que existe, Shaun of the dead) es un dibujante de cómics que nunca ha logrado publicar y que acaba de romper con su novia. El prototipo de friki fanático de Star Wars, que se masturba pensando en la protagonista de Expediente-X y que puede tirarse noches enteras a los mandos de una consola de video-juegos. Daisy Steiner (Jessica Hynes, co-guionista) es una chica en paro que sueña con ser escritora y que siempre busca mil excusas para no enfrentarse al papel en blanco. Se conocen en un bar mientras ella busca piso y deciden hacerse pasar por novios para acceder a una vivienda solo apta para parejas estables. Se inventan una vida en común, consiguen el piso y, a partir de ahí, comienza una serie de situaciones abracadabrantes que se expanden de una forma tan creativa, divertida y surrealista, que han hecho que caiga rendido a los pies de esta pequeña y enorme serie de 14 capítulos de forma incondicional.
Una vivienda londinense donde, aparte de nuestros dos protagonistas, habitan Brian (Mark Heap), un pintor lleno de inseguridades que, como él mismo repite, trabaja con miedo, ira, odio, soledad... Marsha Klein (Julia Deakin) la dueña del edificio, alcohólica y fumadora empedernida que mantiene una relación de guerra constante con su hija adolescente a la que nunca llegamos a ver. Y los mejores amigos de Tim: Mike (Nick Frost) un fanático del ejército; y de Daisy: Twist (Katy Carmichael), a la que no le interesa nada que no tenga que ver con la moda.
Tan solo puedo jurar que hacía mucho tiempo que no me reía tanto con una obra de ficción. Inteligente, bien escrita, única, gozosamente divertida, delirante, alocada... Y me callo porque sino podría estar soltando elogios hasta el día del juicio final.
Toda la cultura pop pasada por un filtro de una ironía tan fina y libre de prejucios, que no puedo dejar de apluadir este pequeño arte-facto que ya se ha convertido en una serie de culto, y con razón. Cada capítulo que habla de esa casa, donde siempre hay un carrito de la compra aparcado en su exterior, es sorprendente y distinto del anterior. Un montaje perfecto, flashbacks perfectamente ubicados y personajes que se te meten en los entresijos de tu corazón y que se quedan ahí como malditos okupas. ¿He dicho que adoro esta serie? ¿No lo he dicho?!
Y después de tantas risas, ¿que se te caigan las lágrimas de ternura en una escena del último capítulo que incluye un tanque y un radio-casette reproduciendo una mítica moñez de Take That? Eso nadie lo había conseguido antes, pardiez.
Lo dicho, Spaced es algo único que te deja con la sensación de un gran abrazo en las zonas de donde emerge la alegría.
Plasmo aquí los primeros 9 minutos de esta epopeya tan friki como grandiosa. El comienzo de todo. El "problema" es que cada capítulo es mejor que el anterior, palabrita del niño dios ;)


No hay comentarios:

Publicar un comentario